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Hacienda san cayetano

Vivero café jardín
abril 27, 2019

Hacienda san cayetano

«Si el corazón late, come chocolate”

La ruta del cacao

Luisana Campos/ Enero 2019- En un territorio montañoso, con calor venezolano y lleno de color nos da la bienvenida el pueblo más antiguo de Carabobo, Canoabo, fundado en marzo de 1711. Su nombre proviene de un origen Indígena “arawaco” que quiere decir aldea de aguas dulces. Pasados 20 minutos después de largas curvas y hermosos paisajes llegamos a la Hacienda San Cayetano, donde nos recibe María Colmenares quien será la guía en la famosa ruta del cacao.

Antes de hacer el recorrido te permiten entrar en la tienda en donde podrás degustar de todos los productos que ofrecen, al entrar quedas atónito del cautivante olor a chocolate “antes las personas solo venían a probar los productos y después se les ofrecía haces el recorrido. Hoy en día mayormente viven más por el recorrido, aunque claro no se van sin probar el producto” comentó Andrés Guerra, trabajador de la hacienda.

Recomendaciones- es necesario llevar hidratación debido a que el paseo dura aproximadamente una hora, no es muy largo, pero con muchas paradas y el sol puede deshidratar, es un punto importante que se debe tomar en cuenta a la hora de salir de casa. Otro punto a considerar, es llevar bloqueador por las mismas condiciones y un repelente, hay una gran cantidad de mosquitos de la que seguro no quieres ser alimento.

Con un despampanante sol de medio día empezamos el recorrido, el último del día, debido a que suelen realizar sus paseos entre las nueve am a 12pm. La primera estación, es el vivero, no muy grande pero lo suficiente como para realizar el tratado de los primeros meses de las semillas. Es cerrado, con mallas, para que se puedan mantener las mismas, debido a que ni el sol les puede pegar directamente, como tampoco la lluvia porque puede maltratar las plantas.

El tratamiento de la semilla de cacao dura 6 meses, después se pasa a un lugar más abierto en donde se riegan las plantas preferiblemente de manera natural. Generalmente se preparan en diciembre y su simbra es en mayo. Su primer fruto lo da aproximadamente a los cuatro años, después de estos cuatro años su producción comienza a mermar, por lo que se colocan plantas sanas cerca para que se alimenten entre sí.

Los primeros núcleos fueron traídos de la costa del estado Aragua, por lo tanto, en la hacienda se consiguen distintas semillas como lo son Ocumare 61, 67, también de Choroní y Santa cruz. Las demás, si fueron seleccionadas de la propia plantación, como también de otras fincas de la zona a las cuales solicitan cacao cuando tienen grandes pedidos y no los pueden abarcar todos con su producción.

Salimos del vivero, María ya preparada con su bastón para ahuyentar cualquier culebra o animal que se pueda atravesar en el camino, nos guio al siguiente punto. La cosecha, es el proceso en donde los trabajadores recolectan los frutos, pero antes realizan una evaluación para ver si están preparados, esto se puede definir por su color o tono, los rojos fuertes se transforman en anaranjado cuando están listos, los verdes al madurar se tornan amarillo.

Existen cuatro etapas para la recolección del cacao, en la primera, de reconcomiendo el trabajador recorre la hacienda en busca de los frutos maduros, la segunda es llevar todo a un punto en específico, después se procede a hacerle un corte a la cascara del cacao también conocida como mazorca y, por último, se extrae la semilla.

Seguidamente, nos dan a probar de la semilla, una textura particular, babosa, algunos lo comparaban al mamon, debido a su dulzura, pero era un sabor más fuerte “es exquisito, no se pueden ir de este punto sin probarla, pero algo que no recomiendo mucho es morderla, es muy agria y no sabe tan bien, si lo quieres comprobar por ti mismo, hazlo” destacó María.

Al caminar por la hacienda, nos topamos con un árbol que, nos explica nuestra guía, tiene más de 100 años de antigüedad, cuenta la leyenda que si sueltas tus zapatos y abrazas el árbol logras escuchar el sonido de la tierra y así tener una gran conexión con Pachamama que para ciertas etnias andinas significa la Madre Tierra.

Un paso indispensable en este camino es el de la fermentación, la cual se realiza en cajones que se deben mover cada 48 horas para que todos logren obtener la misma temperatura. Este espacio tenía un olor muy curioso, que se producía por la combinación de la madera y los líquidos que sueltan las semillas, este también se utiliza para hacer el famoso vino artesanal de cacao.

Pasamos al secado, este se mantiene durante tres horas en el sol y va en aumento hasta llegar a un día completo, el proceso dura entre ocho a 10 días, excepto en temporadas de lluvia que puede llegar hasta 15 días. Ya está listo cuando es de un peso muy liviano, la testa o cascarilla se rompe con facilidad y no excede el 8% de humedad.

Con gran emoción por parte los presentes, nos dan la bienvenida al fabrica artesanal de chocolate. En donde nos muestran todas las maquinarias que utilizan para la fabricación del chocolate, en el tostado se separan las semillas por tamaño para que sea de manera uniforme, permanece ahí de unos 45 a 50 minutos, por unos compartimientos se puede ir comprobando si está listo.

Luego se pasa al descarrillado, es una máquina que busca romper la semilla en partes, para así apartarla de la cascara dejando como resultado unos trocitos de cacao, que se conocen como nibs, suelen ser un poco fuertes al probar, el sabor va a depender de la cosecha. Después, se pasa a la molidera en donde se convierte en masa de cacao o licor de cacao.

Finalmente entramos en el momento cumbre, llegamos a la última máquina, se le coloca azúcar, manteca de cacao y así inicia nuevamente la molienda que elimina cualquier sensación de grumos, esta se debe dejar trabajando por 8 horas y cuando el chocolate está en su forma líquida, se pasa a temperarlo y a sus respectivos moldes, en seguida se colocan en el enfriador por media hora, después está listo para desmoldar, obteniendo así las famosas barras de cacao.

El mejor chocolate del mundo- en el 2015 el chocolate Canoabo fue galardonado como el 3er mejor chocolate del mundo compitiendo contra 138 países, y siendo este el único en representación de Venezuela, todo esto durante la Feria Internacional Europein-Intersuc  “Grand Cru” que se realizó en París. Usando su eslogan “si el corazón late, come chocolate”.

Esta fue una noticia muy emocionante para la empresa artesanal debido a que no esperaban tanta receptividad al poco tiempo de promoción de su barra de 75gr. Con tan solo 11 meses en el mercado fueron nominados, ya después de 6 años es una de las barras de chocolate más famosa y reconocida en el país. Además, de ahora tener la fortuna de ser uno de los puntos turísticos más aclamados por la ciudadanía carabobeña.

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